sábado

Mirar


Ojos que laten, se dilatan, inyectan. Se lavan las penitas y se secan con besos. Ojos que no quieren cerrarse pero se niegan a abrirse. Esperan, cada tanto, impacientes eligen ver otros ojos pero no saben mirar. Confunden cielos con adoquines, horizontes con paredes. Se pierden en mares de papeles, en lluvias de tintas mezcladas con saliva. Van captando, plasmando y recreando imágenes, soñando con lo que habrá más allá de aquella piel que apenas se deja mostrar entre tanta lana negra. Desean pero temen, necesitan ayuda de unos dedos atrofiados castigados por el frío. Derraman sal sin querer, a veces riegan las plantas de los pies, otras originan océanos en el pecho. Ventilan lo atrofiado cuando saltan palabras ya gastadas, no saben de luces azules pero las sueñan. Buscan sin cansancio revelando telarañas hasta que por fin llegue el día.

jueves

Ruidos


Creía que dentro del agujero negro nocturno un llanto rompería la barrera del silencio y te despertaría del sueño profundo, mezclado con ronquidos y dedos apretados. Que una luz cálida con hojas chirriando palabras con sabor a estudiadas iba a sacudirte los pelos. Penetraba tus párpados con pensamientos mojados llenos de mocos pero era inútil, tus ríos místicos te tenían bien ahogado allá.
Lentamente me dejé atrapar por las redes húmedas de la almohada, repletas de sal. Sé que me dormí llena de verde, de musgo en la boca, de arena en los pies. Molesta. Odiando los escasos centímetros que nos separaban, sintiendo que te alejabas cada vez más. Y cuando cerré los ojos tuve esa sensación que me visita cuando tengo fiebre. En medio de la oscuridad comienzo a ver que el mundo se agranda, que no alcanzo nada con mis manos y que te grito pero no me escuchas porque estás tan lejos. La sábana es imperceptible pero me pesa e impresiona.
Los ojos se agrandan, tratando de ver en la oscuridad. Palpando las paredes, sabiendo que estás de vuelta acá, pero lo ves ahí, inmóvil, sabiendo que él no.

lunes

Dulce de leche

El único consuelo es llegar a tu casa sabiendo que hay un flan esperándote.

La culpa es del frìo


Un poco yo también borro mis palabras, porque al final no se entiende nada.
Porque la vía láctea es vasta. Y en el vacío no hay espacios disponibles aunque no lo creas. Aunque te cueste creerlo.
Así es como se sufre. Así es como me desgarro la piel llorando en los estantes de las bibliotecas llenas de libros amarillos con olor a tiempo. Me saco los ojos y los tiro, pero hay tanto para ver. tanto y tan poco.
Hoy no sirvo. Ni para mi. Me inunda el dolor, me sulfura la cabeza.
Por eso mejor que las cosas se digan solas. Sin palabras. Que se borren por hoy.
Un poco todo eso. Y otro poco lo que se sabe. La reiteración. La calesita que gira y gira, a ver si se plasma en las neuronas.
La mano siempre. Más fuerte y más cerca.
Siempre.

sábado

Ceremonias


Me gusta estar sola en la casa. Es viernes. Esta noche de marzo anuncia la pronta llegada del otoño, está fresco y el cielo es inmenso cuando el frío congela narices.
Aun asi, pese a los diecisiete grados, me gusta no estar vestida. Disfruto bañarme con la puerta abierta, mirarme al espejo con Pink Floyd sonando alto y sentir la música en cada centímetro de la piel, posando y gesticulando ridículamente, creyéndome linda en un jardín con lirios blancos y glicinas perfumando ombligos.
Me gusta salir mojada del baño y dejar las gotas por todo el suelo. Pintarme las uñas de rojo, ponerme crema, esas cosas de mujeres.
Pienso que la idea de hacerme un café y que al abrir la heladera haya un lemmon pie me dibuja una sonrisa. Y ahora me siento en el sillón y abro un libro, Ceremonias, que irónico pienso. Entonces reafirmo la idea de que realmente me gusta este viernes.

miércoles

Hundido


¿Por qué soñé con el escritor Graham Green si nunca leí nada de él? Si no pensé nunca en él. Si apenas conocía su nombre.

Asi es, soñé con Graham Green.

lunes

Cadaver Exquisito


Si las tejas sostienen el aire y las chimeneas humeantes se ven a lo lejos invitando al salto entre el trigo sucio, mojado y penoso. Pero desde adentro algo invitaba a matar violentamente al pájaro que sale entre las ramas a volar verdes y violetas mientras sueña y además sostiene en su cabeza otra cabeza abierta, ideas coloridas.
Todos los demás seguimos caminando, buscando entre papeles viejos y amarillos una pronta respuesta que conduzca a una verdad incierta, como todas las verdades que en realidad mienten, pero igual trato de descubrir el mundo oculto detrás de una roca, detrás de un jardín multicolor que encandila con su luz y colores en los vidrios, iluminando rostros vivos, con almas llenas y puras y blancas esferas que flotan alrededor de un bosque pesado y oscuro, pero pudiendo ver la luna que a pesar de todo… brilla.

Las Calles. Córdoba. Traslasierra. 18-02-2010.